Conectar a los pacientes con establecimientos de comida empáticos que entiendan
las necesidades únicas de quienes viven con estas enfermedades y que estén dispuestos a ofrecer modificaciones en sus menús para que comer fuera sea más seguro, humano e inclusivo.
Aquí, la seguridad alimentaria camina de la mano con la empatía, la comprensión y la dignidad.
